Emociones y Abdomen

Desde los inicios de la medicina tradicional china中医 los sabios orientales conocían la influencia de las emociones en el sistema digestivo. El vínculo que existe entre nuestro vientre y lo que sentimos.

Si escuchamos a nuestro cuerpo no es difícil darse cuenta de que en el abdomen se concentran nuestras emociones: ¿quién no ha sentido alguna vez un nudo al estómago cuando algo iba mal, o dolor y hinchazón abdominal en una situación de estrés o nervios?

Actualmente, vivimos en una sociedad donde predomina el exceso de movimiento, una rutina condicionada por obligaciones, horarios, compromisos, metas y objetivos.
Las palabras estrés, presión, frustración, agotamiento, depresión pueden sonar familiares para muchas personas que se ven envueltos por un dia a dia a veces imparable y insatisfactorio.

No es casualidad que junto a una situación de estrés, ansiedad o nerviosismo sintamos nuestro vientre hinchado, tenso o con dolor, pudiendo llegar incluso a padecer desequilibrios digestivos como estreñimiento, flatulencias, digestiones pesadas, tensión abdominal, etc.
Si no les prestamos la suficiente atención, estos síntomas iniciales pueden empeorar nuestro estado emocional. Y así, el malestar se retroalimenta de lo emocional a lo físico y viceversa.

Gracias a la medicina tradicional china, cuya finalidad natural sirve para equilibrarnos llegando a un punto óptimo, mediante herramientas como Qi Gong, acupuntura, moxibustión, dietoterapia o farmacopea.

Según la Medicina China中医, las emociones se encuentran en el abdomen. Por lo que trabajar esa zona hace que en futuras situaciones de alarma, en el que nuestro organismo pone patas arriba nuestro equilibrio emocional, mejoremos a futuras situaciones.